El cadáver de Whitney Houston reposa en una funeraria en su natal Newark, Nueva Jersey, a la espera de un funeral privado el sábado en la Iglesia Baptista New Hope, donde inició como cantante, dijo una portavoz de la familia que no descartó un servicio público más tarde.
La familia Houston agradece a fans y amigos por sus oraciones pero desea una funeral privado, dijo la directora de la funeraria Carolyn Whigham e indicó: "No habrá nada para el público" y que no se realizará un velorio.
"Fue una decisión de la familia. La compartieron durante 30 años con el mundo y para ellos éste es un momento de privacidad", agregó.
Seguidores de la artista se concentraron junto a la funeraria para recibir el coche dorado en el que viajaron sus restos poco antes de la medianoche bajo fuertes medidas de seguridad.
El domingo se hizo la autopsia y debe completarse un informe de toxicología para el informe final.
Película, foto y éxito post mortem
Waiting to Exhale, protagonizada en 1995 por Houston tendrá una secuela, según la edición digital de The Hollywood Reporter, a quien El estudio Fox confirmó que el proyecto, planeado desde 2010, seguirá pese a la muerte de la artista.
En la cinta, con guión basado en la novela de Terry McMillan, Whitney dio vida a una productora de televisión enamorada de un hombre casado. "No hemos hablado aún con nadie para ese papel", afirmó Gabler.
Por otra parte, una imagen de la bañera donde murió Whitney Houston fue publicada en Internet.
TMZ obtuvo la fotografía captada poco después de que retiraran el cuerpo de la intérprete. En la foto se aprecia una especie de salsera en la tina, donde la cantante colocaba aceite de oliva para mantener su piel suave.
Tras la noticia de su muerte se dispararon las ventas digitales de discos, canciones y películas de la cantante en sitios como iTunes y Amazon; en un recorrido por tiendas de discos en DF, el personal indicó que entre el lunes y martes se agotaron CD y DVD de la cantante.
Destacaron que la demanda de películas y discos de Houston no es equiparable al revuelo que causaron otros como Amy Winehouse o Michael Jackson, pero admiten que hubo un incremento importante. Añadieron que el fenómeno de alta demanda dura cerca de 10 días tras el desceso de un artista. (Agencias y redacción).